jueves, 22 de mayo de 2014

RECUERDOS DE JUVENTUD

Voy a contar las vivencias de un grupo de adolescentes y primeros jóvenes de los años 1960 a1965 en Monleras. Entre ellos me encontraba yo. Éramos un grupo de chicas y chicos. Nuestra vida en esta época era más o menos como la voy a contar. Por las mañanas hacíamos lo que nuestros padres nos mandaban, unos estudiar, otros tareas diversas según las necesidades de cada casa. Pero las tardes las teníamos libres. Los chicos nos juntábamos  en la plaza y allí decidíamos que hacer: unas veces ir a dar la lata a alguna chica, otras ayudar a algún compañero que tuviera alguna tarea de su casa pendiente de hacer, otras en hacer alguna trastada que la edad lo requería, no digo cuales pues eran muchas y variadas. Los fines de semana, santos, o cumpleaños de alguno del grupo, fuera chica o chico, lo celebrábamos haciendo los famosos guateques que estaban de moda en esta época. Después de una variada clase de bailes con canciones del Dúo Dinámico y Renato Carrusone entre otros,   terminábamos con el baile de la escoba que mas adelante relataré por su curiosidad. Todos estos guateques los hacíamos  en casa de Don Paco que en aquellos años era el farmacéutico del pueblo y que aportaba al grupo dos hijas y un hijo, que desde aquí en nombre de todos le agradecemos la paciencia que tubo con nosotros. Citaré también a otro joven Benito Gallego que sin él no hubiera sido posible hacer dichos guateques. El viajó por varios países de Europa y de por ahí trajo discos y tocadiscos para nuestra diversión y además era el pinchadiscos, cosa que desde aquí quiero agradecer. Ya paso a comentar como se hacia el baile de la escoba: consistía en que quedara uno del grupo sin pareja, por lo cual tenía que bailar con la escoba hasta que el pinchadiscos paraba la música. En ese momento y a toda prisa había que cambiar de pareja, y como siempre sobraba uno, entonces tenia que coger la escoba y meter en el bote una o dos monedas de diez céntimos como castigo y así hasta que nos parecía terminar el baile. Las monedas que había en el bote y alguna más que le agregábamos, las empleábamos en comprar altramuces (o chochos, como por esta zona los llamamos), y mientras los comíamos hacíamos la tertulia con las risas correspondientes por el cambio de pareja y así saber quien se había quedado más veces con la escoba.

Y puestos a contar contaré algo de mí aparte de lo contado anteriormente. Yo en estos años siempre quise ser torero, empezando por ser maletilla, toreando en varias plazas de fincas y en la plaza de toros de Alcañices (Zamora) donde tuve una cornada de diez centímetros en el muslo izquierdo de pronóstico reservado, con el consiguiente corte de coleta. A partir de aquí me dedique de lleno a los negocios hasta mi jubilación, Los demás del grupo cada uno cogió su rumbo de vida siendo ya imposible juntarnos para recordar aquellas vivencias de juventud.

Braulio practicando el arte del toreo
   
Por lo tanto desde aquí un recuerdo para todos los que formábamos aquel grupo que tan buenos recuerdos nos dejó 


    Un saludo para todos de vuestro mejor amigo

Braulio del Arco

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