jueves, 4 de abril de 2013

RECUERDOS DE MI INFANCIA


Aunque yo no lo recuerdo, nací una tarde del mes de julio, en este pueblo de Monleras, en la calle Travesía del Pozo.  La casa aún se conserva casi en las mismas condiciones. Ahora pertenece a Manolo Gildo. Siempre  que paso por allí, me acuerdo. Nací entre dos luces, aunque luz eléctrica en aquellos tiempos no había. Las comadronas engañaron a mi padre diciéndole que había nacido varón y lo hicieron ir a comprar una botella de anís y unas pastas para celebrarlo. Me imagino la desilusión que se llevaría al saber la verdad, pues mi padre quería que fuera niño, pues mi hermanita mayor era niña. De buena gana me hubiera gustado ver la cara que puso mi padre al saber la verdad. Después, aun nacieron cuatro hermanos más, y uno de ellos fue varón.

Patro
Germán
 Mi niñez fue muy parecida a la de los demás niños del pueblo pues correteábamos por el pueblo e íbamos al colegio.  ¡Qué tiempos tan felices!

Germán y Patro con los cuatro hijos mayores: Eliecer, Rosa, Tina y Toño
Mi padre tenía un taller de carpintería. Nos criamos entre virutas y tablones. Yo le ayudaba en todo: limpiaba el taller, metíamos aros, hacíamos cañizas que entonces eran todas de madera, pintábamos, íbamos a caer árboles, que los cortábamos con un serrón, para hacer las mazas de los carros. Al cumplir los l3 años, nos quedamos sin madre. Nosotras llevábamos la casa, aunque teníamos una tía, hermana de mi padre, que siempre nos ayudaba. Pero era una rezongona y cuando la veíamos llegar, nos poníamos a hacer algo. La llamábamos el “SARGENTO” y entre los vecinos se quedó con el  “SARGEN” Otro día os hablaré de ella, pues era una persona que ayudaba a todo el pueblo.

Mi juventud la pasé en Salamanca y en Barcelona. Luego me casé con un mozo del pueblo y tuvimos seis hijos a los que todos conocéis. El pequeño, Fran, lleva el “Bar Romero” y por su simpatía atrae a la juventud del pueblo. Y ya no sé que más contar, pues que yo ya me he hecho mayor y ahora estoy aprendiendo a usar el ordenador. Ya entramos en Internet y nos lo pasamos pipa. Tengo una hermana en el pueblo y todos los días nos visitamos.

Rosa Marcos

MI EXPERIENCIA COMO EMIGRANTE EN SUIZA


LOS GOBIERNOS DE LOS PAÍSES EUROPEOS ANTE LA LLEGADA DE LOS EXTRANJEROS ESTABLECIERON UNA SERIE DE NORMAS Y LEYES DE EXTRANJEROS

Las leyes varían según los países pero en lo esencial coinciden todas están destinadas a evitar los asentamientos estables, y facilitar a las autoridades cuando no sean necesarios. Cuantas familias marcadas por estas leyes para trabajadores como la separación padres e hijos 


El hombre que en su patria tiene un trabajo estable y un modo de vida humano no emigra. Emigra el “ parado “ y cuando estos son millones se evita de momento una explosión social. 
La situación en España en los 70 era drástica por culpa de la dictadura que vivíamos. En los pueblos no había trabajo y las personas tuvieron que emigrar a otras ciudades. Mientras, en los países Europeos demandaba mano de obra barata 


Quisiera narrar algunas vivencias que marcaron mi vida.

Nací en Monleras, en 1945 y me case en 1965. Tuvimos 1 hijo. A los 4 años de casados el trabajo era escaso y como estábamos pasando por duros momentos tuvimos que emigrar a Suiza pensando que en un año la situación podría arreglarse.

CONTRATO
Tuvimos la suerte de que el Ministerio de trabajo nos facilitó un contrato de temporero en Suiza para mi marido,  en el sector de la construcción, con lo que en un primer momento se marchó sólo él. Dos meses después me encontró trabajo para mí en una fabrica del sector textil (Birmanshof Konfecktion ) y pude emigrar yo también.

Lo mas duro de todo fue separarnos de nuestro hijo de 2 años ya que las leyes para temporeros no permitían llevar a la familia  (lo pone en el contrato), así que lo dejamos con los abuelos.

Así empezaba la aventura. Aún recuerdo aquel viaje en un tren repleto que cogíamos en Hendaya, donde la aglomeración era masiva. Ni sitio para poner la maleta había, sufrías empujones para poder entrar en el tren y hasta se entraba por la ventana para poder tener un asiento. Después de casi 20 horas de viaje llegabas a la aduana donde te hacían un reconocimiento medico. Pasabas por rayos X y si estabas enfermo no te dejaban entrar. En la aduana te requisaban los chorizos que llevábamos del pueblo por miedo a la peste porcina (eso decían).
Contrato de Tina con el que emigró a Suiza

PERMISO DE RESIDENCIA -- A -- B -- C--

Una vez allí, ya te daban el permiso de residencia. Estos permisos dependía del cantón, que eran como las provincias en España y era como tu carné de identidad. En el ayuntamiento la policía de extranjeros te retenía el pasaporte cuando te daban el permiso de residencia. Había tres tipos de permiso de residencia: 

Permiso -A- Era el permiso de temporero y su máxima duración era de 9 meses con lo cual marchábamos en Marzo a Suiza y regresábamos en Noviembre. Estuvimos así 4 temporadas, es decir, 36 meses. Después ya pudimos solicitar el permiso - B -

Permiso -B- Este permiso es anual. Se podía solicitar a partir de 15 meses de estancia en Suiza, siempre que tuvieras trabajo y alojamiento amplio y ya te permitía  traer a la familia.

Permiso -C- Residente.Un trabajador llega a ser residente después de haber residido en Suiza 10 años. El trabajador con permiso -C- tiene los mismos derechos que los trabajadores suizos, menos los derechos políticos 
No fue nada fácil llegar a esta situación y reagrupar a nuestro hijo. Pero una vez que lo conseguimos, los problemas no acabaron. Él tenia 10 años y podéis imaginaros, sin saber el idioma alemán, tenia que escolarizarse pero no entendía nada, con lo que la adaptación no era fácil. Nosotros queríamos lo mejor para nuestro hijo y que su futuro fuera mejor que el nuestro, darle una educación, una profesión y nos vimos obligados  a mandarlo interno a un colegio de pago.

 
Permiso de residencia tipo C
TRABAJO

Yo trabajé para varias firmas, siempre en el sector textil. Primero estuve 15 años en la sastrería de una tienda muy importante de trajes de caballeros de marca y también hacíamos los uniformes de la guardia del Vaticano, que son Suizos. Se llamaba Herrenmode G Maurer. 

Todo estos años los aproveche para estudiar diseño de moda,  primero en la escuela Suiza y luego en Español 

Acabé poniéndome por mi cuenta una tienda, dando clases, haciendo arreglos para otras tiendas, siempre en el sector textil 
 
Tina en Suiza, con sus compañeros de trabajo de la empresa Maurer
Fueron 25 años muy intensos, con muchas actividades laborales y culturales que nos enriquecieron mucho como personas. En Suiza formamos asociaciones de padres de familia para defender nuestros derechos como emigrantes. También una asociación de comunidad española donde teníamos un restaurante y nos reuníamos sábados y domingos para solucionar asuntos sociales, consulares, agregadurías, laborales, deporte, etc.   También teníamos convenios con agencias de viajes. Yo colaboré con Halcón Viajes, con quienes organizábamos excursiones y los viajes a España, ya que ya no viajábamos en tren sino en avión.

Regresamos a España en el año 1992, dejando de nuevo allí a nuestro hijo esta vez de mutuo acuerdo.


CASUALIDAD

Me parece increíble lo que estamos viviendo ahora en España en el 2013 con casi 6 millones de parados por culpa de una crisis económica. Esto hace que hoy también se den las condiciones para volver a  emigrar.

Los motivos que cada uno ha tenido para emigrar no se dan por casualidad. Responde a algo mas amplio como la economía de un país que hace que las personas sin trabajo se sientan inseguras, piensen en como dar de comer a sus hijos, como tener un techo, y por ello se ven obligados a emigrar, y lo más duro de la emigración es tener que separarse de sus familias.
Justina Marcos